La idea de hacer campamentos


La idea de hacer campamentos no es nueva. Recuerdo cuando muchachos nos íbamos a las montañas, donde pasábamos la noche de manera precaria pero con mucha energía, decididos a conocer las lagunas de nuestra tierra Ancash.

Han pasado varios años y tenemos todavía el espíritu aventurero, por eso con Telma comenzamos a invertir en equipos adecuados para estas actividades. Y ahora nos toca convocar a los jóvenes, amantes de la aventura y llevarlos a acampar a las montañas con un propósito.

Cada año, miles de jóvenes se van a los lugares más recónditos, lagunas o cuanto espacio se les presente para escapar de sus problemas, se refugian ahí para olvidar circunstancias difíciles que les ha tocado vivir, en algunos casos las bebidas alcohólicas y las drogas son sus compañeras y retornan al mundo real más vacíos y llenos de soledad.

Por eso queremos organizar campamentos para presentarles un nuevo camino, una ruta diferente, que los ayude a dejar sus cargas, emociones, y heridas que los han marcado, y que abracen el perdón, la esperanza y el reto de enfrentar la realidad con la ayuda de Dios. ¡Eso es posible!

Este 29 de Junio, junto a este pequeño proyecto #LimaCampers realizaremos la primera edición de Campamento en los Andes, en la quebrada Llanganuco - Ancash. Confiamos que será el momento para conocer y valorar más la naturaleza, pero también queremos que sirva para reflexionar y que tengan un encuentro personal con Jesús..

Carpa The North Face Kaiju 4 - Opinion y fotos

Desde hace tiempo quería hacer un review a la carpa Kaiju 4 de The North Face. Este es el resultado

Por casualidad la encontré en internet y no dudé en comprarla, por el respaldo que ofrece la marca, y porque que son muy cuidadosos en los detalles y materiales para su fabricación. Entonces una vez que la tuvimos empezamos con el armado que no es cosa de otro mundo, sin embargo, desde el peso y la calidad de sus componentes, te das cuenta que esta es una carpa de otro nivel, muy superior a las del mercado.

A nosotros que somos 4 nos resultó una carpa muy amplia, y cuenta además con dos vestíbulos, ideales para maletas o zapatos. En su interior cuenta con bolsillos laterales inferiores y superiores, apropiados para llaves, celulares u objetos pequeños. No olvidemos que su punto más alto es de 1.8 m y en el centro de puede colocar una lámpara durante la noche.

Lo pusimos a prueba a poco más de 3500m, en la laguna de Purhuay, provincia Huari, departamento de Ancash, y durante la noche se comportó bien, aunque por tratarse de una carpa 3 estaciones, es necesario a esa altura tener una buena bolsa de dormir, tipo momia, porque la carpa no se cubre al 100%, sino que en la parte de las puertas delantera y traseras sólo son mallas, las mismas que permiten el ingreso del viento.

Lo que esta carpa sí garantiza es que el agua no entrará a la Kaiju 4, por cuanto la calidad del cobertor simplemente desliza las gotas y no permite se moje el interior.








Venezolanos everywhere


Por muchos años el Perú ha sido el lugar adecuado para recibir turistas quienes en muchas formas generan ingresos para un sector de la economía del país. Sin embargo, estos últimos años  estamos presenciando el éxodo masivo de venezolanos que llegan no con el objetivo de hacer turismo, sino con la esperanza de poder sobrevivir lejos de su país tan convulsionado (ojo que no faltan los venezolanos malos como los hay también entre los peruanos).

Esta nueva realidad social "transtorna" la manera de pensar de muchos connacionales ya que para ellos el Perú es el país "más pobre" sobre la faz de la tierra y es inimaginable que hayan extranjeros que anhelarían estar en nuestros zapatos puesto que en su país las cosas están horrorosamente peor.

A diferencia de Mexico, Argentina, Chile, entre otros, para el Perú es nueva esta realidad de convivir con los migrantes; nos tomará un tiempo entender que comida, trabajo y techo hay para peruanos y extranjeros que usan su creatividad y los que se las ingenian para salir adelante. Entonces, bienvenidos señores, esta es nuestra nueva realidad.

No 'wachimanes' ni 'barredores'



Los ves en todas partes, en calles u oficinas, siempre están ahí. Provienen de todos los trasfondos, buenos y malos, como en todos sectores.

Son los del menor estatus laboral dentro de una empresa o institución pública. Muchos vienen de un hogar humilde, de aquellos que no tuvieron otra alternativa de trabajo debido a la necesidad.

Solemos menospreciarlos, en algunos casos usamos nuestro poder para infundirles miedo y "respeto". y pese a todo siempre tienen una sonrisa. Son respetuosos y siempre se adelantan al saludo.

Claro que también no faltan aquellos que ni te contestan el saludo, por lo general andan malhumorados; es comprensible, unos deben estar parados en el sol por varias horas, otros son los encargados de trasladar cosas pesadas, y encima mal remunerados, en muchos otros casos con meses sin recibir un pago oportuno.

Cada vez que los veamos, es correcto que les demos un trato respetuoso, sin subestimarlos, llamándoles correctamente, como personal de vigilancia o seguridad y personal de servicio o limpieza (no 'wachimanes' ni 'barrenderos'). Hoy por hoy, nuestra civilización debe también consistir en ver a todos por igual.

Vida temporal



Ayer reflexionaba con una amiga por la difícil situación que atraviesa su familia debido al cáncer de estómago que le diagnosticaron a su papá. Hace unos días, la mamá de mi cuñada falleció por un tema también de cáncer. Casi por ahí, el hijo de unos amigos se cayó del tercer piso de su casa y muy grave lo trajeron al Hospital del Niño, hace tres días falleció. 

A cuántos de nosotros se nos olvida constantemente que en este mundo sólo somos temporales, hoy estamos y mañana puede que no. Vivimos pensando que tenemos todavía para rato sin necesidad de preocuparnos por nada excepto en nosotros mismos. Estamos enfocados en correr tras nuestras medallas, alcanzar nuestros éxitos, en recibir aplausos, olvidando que todo esto en cualquier momento se puede acabar.

David, un personaje de la Biblia le decía a Dios: Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría. ¡Cuánta sabiduría nos falta! para entender que esta vida se nos está acabando y que al final lo único que vale es haberlo disfrutado sabiamente, sabiamente en amar, en perdonar, procurando vivir en paz con todos, no hablando mal de nadie, pasando por alto la ofensa y desgastándonos por hacer de este mundo un mejor lugar para los que todavía quedan y por aquellos que vendrán después de nosotros.

Esta es mi reflexión, y si es también la tuya, compártelo.