Descansa Joel

Por Richard Ruiz y Telma Ortiz

Era el año 2003 cuando nos encargaron a Telma, Verónica, Joel y yo para estar a cargo de los jóvenes de la Iglesia donde congregamos, fue todo un desafío, de hecho comenzamos con "pilas", todo era positivo y teníamos que ser parte del cambio, porque a Dios así le plació, después de todo no hay coincidencia en todo lo que sucede en nuestras vidas.

En el recorrido de nuestro cargo, tuvimos roces, como es obvio, nos disgustábamos el uno del otro, pero siempre habían los ánimos por dar lo mejor de nosotros... No pasó mucho tiempo cuando organizamos el campamento en un pueblito llamado Uquia, donde tuvimos nuestros momentos tensos, porque no es fácil estar en el cargo y tener que resolver cualquier circunstancia que se presente, pero ahí estábamos, con nuestro errores, defectos y algunas virtudes haciendo lo que la iglesia, nuestros líderes, y Dios esperaban de nosotros.


Ha pasado mucho tiempo desde aquellos memorables momentos, todos los que integramos el liderazgo de los jóvenes de aquel entonces tomamos rumbos distintos, como es parte de la vida; también Telma y yo nos vinimos a Lima y casi ya no tuvimos contacto entre los que integraron el equipo de aquel entonces.

La tarde del pasado miércoles una llamada de mis hermanas nos decía que Joel, ya no estaba más con nosotros, que en un accidente automovilístico había perdido la vida junto a otros acompañantes; deberas, no sabíamos qué hacer, nos dolió en el corazón perder a un amigo con quien tuvimos experiencias maravillosas.
El vacío que experimentamos en ese momento y la ansiedad de saber que nunca más lo volveríamos a ver hizo que nuestra mente comience a hacer un sin fin de preguntas; pero más tarde el Señor nos habló al corazón para recordarnos que nuestra vida es tán pasajera, no importa la edad que tengamos o lo confiados que podamos estar, pero cuando el destino final se acerca es inminente su negativa.

Ahora Joel ya no está con nosotros, nos deja el legado de ser un líder que en su momento tal vez no fue el más experimentado ni preparado, pero que se esforzó por hacer lo que sus líderes, los pastores y Dios esperaban de él. Extrañaremos a Joel, pero queda la esperanza de verlo un día bajo el abrigo de los brazos amorosos del Padre.

Descansa amigo Joel...

nuestros dias en Lima

Es una alegría estar de nuevo posteando este blog, de hecho debo agradecer a todos los que se dieron el tiempo para leer algunas de las locas ideas que se vienen a la mente y que disfruto en gran manera saber que gente como uds siempre lo chequean.

Como ya es de conocimiento público a mediados de Agosto Telma y yo nos vinimos a Lima, aprovechando propuestas laborales que nos tomaron por sorpresa pero que fueron parte de un lindo plan que estamos contentos de seguirlo, de hecho se nos hace un poquito dificil asimilar el estar lejos de las personas que más queremos, nuestra familia y nuestros amigos.

Estamos apoyando también un Centro Cristiano, en donde por gracia, me dieron el honor de dirigir a los músicos y cantantes de dicha congregación, ahí estamos echándole ganas para que la Obra marche adelante, Telma también está dentro de un grupo familiar consolidando a los nuevos convertidos junto a otros hermanos.

Y como es de esperar, Dios se encarga de poner personas en el camino que nos son de mucho consuelo durante nuestra estancia en esta bulliciosa ciudad, donde está haciendo frío, pero que cada vez que hay temblor hace harta calor.

Quiero agradecer a todas las personas que se han mantenido en contacto con nosotros y también a aquellos, que aunque no hemos tenido contacto alguno, siempre nos han tenido en su corazón y en su oración al Señor para que nos proteja.

Esperamos pronto estar de regreso a Huaraz y seguir trabajando más en aquello que toda una vida nos ha apasionado, compartir a otros del amor de Jesús, y creemos que él se encargará de poner personas en la senda para llevar a cabo los sueños divinos que llevamos dentro nuestro.