¡Ahora Puedo!

Por mucho tiempo yo viví en la ansiedad
Buscando respuestas que no las pude encontrar
Y mi corazón clamaba dentro, por un amor tan real
Que para mí no existía a causa de mi necedad

Y es que no puedo yo salir de la aflicción
Y es que no puedo yo vencer al tentador
Sé que mis fuerzas ya no dan para seguir
Sólo me resta sufrir hasta el fin

Todos caminan, nadie se interesa en mí
Las lágrimas caen de mis ojos sin cesar
Pero alguien me habló de Jesucristo
Es quien conoce mi dolor
Pondré en alto mi mirada, para que haga un cambio en mí

Por que él si puede liberarme de la aflicción
Por que él si puede avergonzar al tentador
Sé que en sus alas yo seguro estaré
Ahora quiero seguirle hasta el fin

Ahora puedo porque Cristo vive en mí
Hoy es distinto, él cambió mi corazón
No estés sufriendo, sólo acércate a él
Y Jesucristo hará un cambio en ti

Politica y Crimen Organizado en Ancash


El dinero, el poder y el CO en Ancash

Los últimos eventos que se viven en Ancash nos muestran las grandes deficiencias que aún tiene nuestro aparato estatal, el mismo que se encarga de crear hombres con súper poderes, que usan argucias legales para beneficiarse, enquistarse en el poder y seguir haciendo mal uso de los recursos que pertenecen a los demás. En ese afán son capaces de comprar conciencias, “negocian” con las instituciones, y aniquilan enemigos las veces que les es necesario; con tristeza se debe reconocer que ante un Estado pasivo, existirá una delincuencia organizada activa. 

Si Álvarez es llevado a prisión, se convertirá en el segundo presidente regional que termina así; en 2004, Freddy Ghilardi, fue acusado por actos de corrupción cuando el presupuesto de Ancash aún era ínfimo en comparación al actual. A esto se suman los políticos y dirigentes asesinados, otros, muertos en extrañas circunstancias que dejan a muchos sin respuesta a sus preguntas. La política en Ancash tiene un precio que en algunos casos hay que pagar las cuentas con la libertad o hasta con la propia vida.

¿Integridad en la política? a estas alturas es casi imposible: Hay que pagar favores, tapar fechorías, encubrir a los allegados, negar acusaciones, etc. Muchos nos desilusionamos de ella, otros pocos deciden ir tras ella, dispuestos a correr el riesgo. 

La prensa, el poder fáctico, como le llaman los políticos, funcionarios y magistrados, se ha convertido en un aparato que los intimida, los pone a desfilar derechitos, al menos en apariencia ante la opinión pública. Muchos, por no decir, todos los de las altas esferas la detestan porque cuando se agarra de uno, no hay quien lo salve. Por eso Álvarez y sus allegados andaban muy calladitos, la prensa local estaba comprada, sus investigaciones no traspasaban la región, todo estaba controlado, hasta que se le fue de las manos, y explotó.

Por años, César Joaquín Álvarez Aguilar se dedicó a presumir de su poder, y de ahí que la gente empezó a creer que con ese mismo poder también era capaz de quitar la vida a cualquiera que esté en su contra. Ahora jura su inocencia en todos los idiomas, pero en el inconsciente del pueblo todo hecho sangriento en materia política está asociado a él. 

No sabemos quien le seguirá los pasos a Ghilardi y Àlvarez, este año habrá un nuevo presidente regional, que esperamos sepa diferenciarse de sus predecesores.

La corrupcion que habita en nosotros

Según la RAE, la palabra corrupción tiene que ver con la acción y efecto de corromper; mientras que el verbo corromper significa alterar y trastrocar la forma de algo. Echar a perder, depravar, dañar, pudrir. Hoy en día todos hablamos de la corrupción, esa que está enquistada en el aparato estatal y de la cual los medios se encargan a diario de ponerla a descubierta.
En los últimos años el Estado ha creado instituciones "anticorrupción" con las que se pretenden combatir y hacerle frente a este flagelo que parece una novela de nunca acabar. Y como un adicional, no faltan aquellos que realizan seminarios, diplomados y maestrías, doctorados y cuanto curso sea necesario, para que haciendo uso de técnicas y procedimientos legales podamos combatir la corrupción en vez de apuntar al epicentro donde nace esa palabrita que día a día crece exponencialmente.
Hemos aprendido a definir las acciones de los demás como corruptas, mientras que las nuestras están lejos de serlo. Justificamos nuestros malos hechos y los hacemos pasar como necesarios y aveces bondadosos, mientras que cuando los demás incurren en lo mismo nos rasgamos la vestidura como si se tratara de algo ajeno y desconocido a nosotros.
La corrupción que habita en nosotros no se inicia en los demás, nace en ti y en mí, y se apodera de nuestra mente para hacernos creer que todo cuanto hacemos nosotros, nunca será corrupto, pero de los demás sí serán actos repudiables que deberán denunciarse. 
Nuestros políticos no son más que nuestro reflejo, sólo que de ellos se sus actos se hacen públicos, y de nosotros en muchos de los casos quedan tapaditos, y si algún día se enteran su impacto es menor, pero que al final de cuentas tiene la misma definición de lo que implica la corrupción.
La corrupción nace en nuestro corazón, es innato al ser humano; desde que nacemos al corto tiempo aprendemos a esconder la mano, a mentir, a buscar culpables, aprendemos a alterar nuestra manera de pensar, a trastocar la forma en la que fuimos creados, a perdernos en nuestras maldades, a depravarnos en nuestros placeres, a dañar a cualquiera que esté en "nuestra contra", y pudrir a la generación que nos sigue los pasos, ¡esa es la corrupción!
Dejar atrás la corrupción implica volver al manual con el que fuimos creados y entender que mientras no sigamos el plan del que nos creó (de Dios), entonces todavía no sabremos lo que significa verdaderamente ser libre de la corrupción.

El día que dejé llorando a mi mamá

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Esta fue una visita fugaz y acelerada, sólo permanecí en este pueblo menos de 7 horas los cuales se pasaron más rápido de lo normal.

En ese tiempo más de una vez la vi llorar; lloraba porque junto a mi padre me vieron crecer, dieron más allá de sus posibilidades aun cuando en su momento poco valoré. Hoy con el pasar del tiempo me doy cuenta de lo inolvidables que fueron los momentos que compartí a su lado.

Mi padre y ella se afanaron por darme lo mejor de sí y hasta el día de hoy no se cansan de demostrármelo aún cuando ya soy mayor de edad.

Mi madre no tuvo la educación a la que yo tuve acceso, pero su sabiduría supera años luz a la mía; más de una vez tuve que escuchar sus regaños, y aprender también de sus silencios.

Ahora la vida ya no es la misma, dos años atrás le prometí regresar en 5 años, pero la realidad es diferente, tengo una familia por la cual velar; ahora no será fácil estar en la atmosferá que durante años me envolvió.

Sólo siento que le tengo una gran deuda, una difícil de calcular y de pagar, Aún cuando ella no lo pida pero sé que estaría satisfecha en saber que con el paso de los años nunca la olvidé aún habitando en la distancia.

Acaba de partir el buss, dejé llorando a mi mamá y tal vez la próxima vez que la vea las cosas sean diferentes, pero me quedará en la conciencia de haberla valorado en vida y haber aprendido algo de lo mucho que ella me enseñó.

No soy antiminero

Ultimamente está muy de moda ser 'antiminero', se escucha por todas partes a gente que eleva su protesta en las calles y redes sociales contra est actividad que a lo largo de muchos años le han generado ingresos importantes al país.

Detesto a aquellos politiqueros que se llenan la boca en favor de los pobres, que defienden los recursos naturales, que, según ellos, anteponen los intereses del pueblo, etc. Los detesto porque al final son los primeros olvidarse de todo lo que les prometieron (Toledo, Humala entre otros). Otra cosa que me disgusta de estos "defensores" es que no dialogan, imponen su manera de pensar y quieren que todos pensemos así, quieren que todos salgamos a las calles a gritar con nuestra cacerola, como si no hubieran cosas más importantes que hacer en la vida. Detesto que se rasguen los pellejos como si fuera un pecado mortal por el simple hecho de pensar diferente y que los puntos de vista se deben respetar vengan de quien vengan.


LA MINERÍA NO ES LA CULPABLE

Puedo sonar ofensivo para mis amigos antimineros, pero los verdaderos culpables de todas nuestras desgracias somos NOSOTROS, es decir, el pueblo, ya que elegimos al improvisado, al que nos promete y nos regala verduras con menestras durante su campaña. Nos hacemos los zordos, ciegos y mudos cuando alguno habla de educación, de trabajo, de esfuerzo, porque los peruanos en su mayoría preferimos hacer fiestas patronales con el dinero del Estado, mientras perdemos nuestros recursos naturales y con ellos nuestra única oportunidad para invertir el poco dinero (los millones de soles) que nos dejan las mineras por explotar nuestros recursos naturales. 

Leo las cifras que manejan nuestras autoridades y verdad que indigna la pésima inversión del dinero público que ya no es culpa de la minera, pues ellos te dan la plata, y si el pueblo pone a un incapaz en el cargo, se cumplirá una vez más la frase esa de que el Perú es un mendigo sentado en un banco de oro.

  • El gobierno regional de Ancash tiene más de 1500 millones guardados en el banco y no tiene capacidad de Gasto.
  • En el 2011 Espinar (Cuzco) recibió más de 300 millones de nuevos soles como presupuesto, pero la pobreza es de 64.4%. Es una de las provincias con ingreso percápita más alto.
  • Cajamarca ha recibido 750 millones de soles en programas y proyectos para ser ejecutados en un plazo de hasta dos años. Sin embargo, hasta ahora, por dedicarse casi exclusivamente a actividades de índole político-partidarios como marchas y paros antimineros, el presidente regional no ha cumplido ni siquiera mínimamente con estas tareas.
  • En 2011 Puno solo gastó 18 millones 293 mil 493 nuevo soles de un total de 314 millones 241 mil 784 nuevo soles asignados a la región.

Lo vuelvo a repetir, la culpa es de NOSOTROS, porque teniendo tanto dinero no sabemos en qué ejecutar el gasto de tan altísimos presupuestos. Una década atrás los gobiernos locales manejaban unos cuantos miles de soles y de la noche a la mañana pasaron a administrar millones de soles que por lo general lo "invierten" para favorecer a su 'partidito' político, regalarles las buenas pro a sus allegados enriqueciéndolos sinverguenzamente delante de un pueblo mísero que se ubica entre los 5 países del mundo que tiene a la mitad de sus niños con desnutrición, y no hay ningún pro, ni anti minero que se preocupe honestamente por darles la más mínima dignidad que se merecen como seres humanos.

Lamentablemente somos un país subdesarrollado y lo seguiremos siendo mientras no nos tomemos en serio el duro trabajo de sacar adelante al país.

Mientras los antimineros quieran que alucinemos que tenemos el nivel de un país desarrollado para imponer condiciones y estar sobre los países del primer mundo, lo cierto es que somos un país rico en recursos naturales, pero a la vez somos tan pobres en lo que a administración pública se refiere gracias a las autoridades que elegimos NOSOTROS.


Me pregunto ¿cómo salieron adelante Japón, Alemania, China, Corea del Sur? ellos también antes estuvieron abajo, tuvieron guerras que los devastaron, la pobreza también los consumió, pero ellos no se iban a gritar a sus lagunas "Oro no, Vida sí", tampoco tomaban carreteras, o le tiraban piedras a la propiedad privada, no se victimizaban, ni le echaban la culpa de sus desgracias a los demás; estos países entendieron que estando abajo debían aceptar imposiciones de los de "arriba", pero lo poco que recibían de sus "opresores" lo invirtieron en una buena educación, no aquella que consiste en darle más plata al maestro sin pedirle nada cambio como se hace en el Perú. Les dieron una educación que les enseñó a dejar de ser importadores para convertirse en exportadores, aprendieron a no exigir sus derechos sin antes cumplir con sus deberes, pusieron el hombro y poco a poco salieron adelante, entonces hoy en día se pueden dar el lujo de imponer sus condiciones a los países subdesarrollados; pero de vuelta a la realidad, un país como el nuestro no puede darse ese lujo, al menos no por ahora por culpa de NOSOTROS.